lunes, febrero 27, 2006

NO HABRÁ FINAL

No habrá final es una novela llena de violencia y de disparates que no son más que el reflejo de cuán extraña, bella y terrible es la vida en una ciudad olvidada de Dios y de los hombres como lo es Caracas, la Caracas sin ley henchida de odio y repleta de personajes que abrazan el absurdo para salvarse del desastre.

No habrá final es un caleidoscopio de historias cuyo centro se encuentra en el secuestro de Emma, una chica triste rodeada de maniáticos de toda pelambre como Benito, un gordo que combina su sapiencia culinaria con un carácter violento; Rabelais, un miserable al que le han sucedido las mil y un barbaridades por andar siempre drogado; Ciro, otro gordo obediente y violento que se la pasa consumiendo caramelos de jengibre, y Próspero, el jefe de la banda a quien se le viene el mundo encima el día en que se le aparece la Virgen en una mancha de café.

No habrá final es un libro lleno de delincuentes, pero también de personajes capaces de realizar esa clase de acciones de las que salen los héroes y que no son frecuentes en estos tiempos marcados por la cobardía y la mediocridad.

jueves, febrero 23, 2006

A ÉL LE DEBEMOS LA FELICIDAD

¿Están listos chicos?
¡Sí, Capitan, estamos listos!
¡No los escucho!
¡Sí, Capitan, estamos listos!
Uuuuuuuuuuuuu...
Vive en una piña debajo del mar
¡BOB ESPONJA!
Su cuerpo absorbe y sin estallar
¡BOB ESPONJA!
El mejor amigo que podrías desear
¡BOB ESPONJA!
Y como aun pez le es fácil flotar
¡BOB ESPONJA! ¡Todos! ¡BOB ESPONJA!
¡BOB ESPONJA! ¡BOB ESPONJA!
Él es Bob....¡ESPONJA! ¡JAJAJA!

miércoles, febrero 22, 2006

LOS MOCOS

Cuando yo era chamo jugaba con un amiguito que se llamaba Agustín. Ninguno de los dos jugaba a ser superhéroe ni jugábamos monopolio ni ninguna de esas majaderías. Jugábamos a que éramos mocos. como lo oyen: jugábamos a que éramos mocos.

Agustín y yo decíamos que mi cuarto era la nariz de un tipo. Hicimos esa analogía porque en mi cuarto había dos ventanas separadas por una distancia muy similar a la que separa a los dos orificios nasales.

El juego del moco consistía en revolcarnos por todo el cuarto. Cada uno por su lado se movía y se agarraba a las cosas como si un huracán nos estuviera arrastrando. En realidad, nuestra fantasía nos decía que aquel jaleo era muy distinto al que produce un terremoto o un ciclón en un juego infantil, porque para mi amigo y para mí aquello era exactamente lo que debía pasar dentro de una nariz cuando su dueño se sopla los mocos.

Recuerdo que un día mi mamá entró a la habitación justo cuando Agustín y yo nos preparábamos para un estornudo. El estornudo consistía en salir corriendo hacia la ventana y lanzarnos al vacío. Lo malo era que vivíamos en un tercer piso…

Menos mal que mi mamá nos pidió que dejáramos esos juegos porque si no hubiera entrado ese día con una jarra de Tody y unos bizcochos, los pequeños mocos habrían terminado en la Funeraria Vallés.

lunes, febrero 20, 2006

LOS TALADRISTAS

Ernest Ludwig Kirchner: Los bañistas de Moritzburgm; 1909; óleo sobre tela

Juanita Hipodérmica tenía doce años casada con Natación Esparragoza. Ella era un ama de casa ejemplar y él un obrero muy bien calificado. Ella cuidaba a los nueve retoños que eran producto del amor más serio del mundo, mientras él rompía calles como loco utilizando su taladro querido.

Juanita no se quejaba nunca de nada. Era feliz con su marido y sus nueve hijos varones. Lo que más le gustaba era el empeño que su esposo ponía en su trabajo. Natación Esparragoza constituyó siempre un ejemplo para sus muchachos.

El fervor que aquel hombre mostraba por su diaria labor era una cosa que llegaba a extremos delirantes. Imagínense que Natación Esparragoza tenía quince años grabando el sonido de su bello taladro.

Este ejemplar obrero grababa cada sesión de ruptura de calles en la que participaba. Una vez terminado el arduo trabajo cotidiano, se reunía con toda su familia a escuchar la taladrada que sudó feliz durante ocho horas ese día.

Rupertico, el hijo mayor de Juanita y Natación, ya agarró su primer taladro.

El orgulloso padre comenzó a hacer las grabaciones correspondientes para oírlo de noche y enseñarle, por el sonido, dónde tuvo aciertos, dónde errores, dónde tiene que mejorar y dónde hacer énfasis, porque antes que nada, Natación es un buen padre.

Lo mejor es que Juanita Hipodérmica y Natación Esparragoza se ríen de la gente que cree que taladrar deja impotentes a los hombres.

Natación dice que todos los espermatozoides que viven en su interior ya traen consigo un taladro chiquito. Por eso sus hijos vienen listos y felices para gozar haciendo bien su faena. ¿Cómo se puede sufrir en esta vida teniendo tanto optimismo?

¡Qué maravilla que exista gente tan compenetrada con su trabajo!

viernes, febrero 17, 2006

LA VIDA FELIZ DE TOMASITO DÁVILA

Ésta es la historia de Tomasito Dávila, un individuo huraño que disfrutaba de muy pocos placeres en la vida.

Tomasito vivía solo en su casa. Casi nunca salía. No tenía por qué hacerlo. Al morir sus padres, le dejaron una cuantiosa herencia.

Tomasito se la pasaba haciendo los oficios del hogar. Era un estupendo cocinero, pero los platos que preparaba eran para él y para Sinatra, su gato.

Tomasito era un lince planchando la ropa. Cada dos miércoles sacaba la mesa de planchar y la ponía frente a su televisor o frente al equipo de sonido.

A veces, cuando la ponía frente al aparato de música, planchaba mientras oía su colección de discos de Marilyn Manson. Cuando ponía la mesa frente al televisor, veía las películas de plomo que pasan en TNT Nitro.

Todas las tardes, después de realizar todas las labores hogareñas, Tomasito se sentaba en la mecedora que tiene en la entrada de su casa a tomarse un whisky.

A veces, Tomasito sacaba su escopeta, la cargaba y esperaba a que pasara una mujer volando.

Cuando pasaba la mujer volando, Tomasito se fijaba si estaba desnuda. Si no tenía ropa, le disparaba. Si iba vestida, la dejaba pasar.

Y así, en esta felicidad pura vivía nuestro querido Tomasito. Quién sabe cuándo saldrá de esa soledad y se comprometerá con algo o alguien en la vida...

Definitivamente, este mundo está lleno de locos.

domingo, febrero 12, 2006

UNA PODEROSA VERDAD

«El hecho de que algo sea mentira no significa que no puedas creértelo. Que los seres humanos son fundamentalmente buenos, que el coraje y el honor valen más que el poder y el dinero, que el bien siempre triunfa sobre el mal y que hay un único amor que lo puede todo, son cosas que es bueno creer».

Robert Duvall en Second hand lions; 2003

viernes, febrero 10, 2006

EL APOCALIPSIS VENEZOLANO

Dibujo de Oskar Kokoschka

• En el apocalipsis venezolano no hay ni un sólo gobernante con postgrado.

• En el apocalipsis venezolano se va la luz en Puerto Ordaz y en todo el estado Bolívar, lugar donde hay dos centrales hidroeléctricas (Guri y Macagua).

• En el apocalpsis venezolano hay estafadores que se hacen pasar por curas.

• En el apocalipsis venezolano se caen los puentes, se abren huecos en las autopistas y se disuelven las carreteras.

• El epicentro del apocalipsis venezolano es el estado Vargas, lugar al que sólo le falta la llegada de un enjambre de abejas africanas para completar su buena suerte.

• En el apocalipsis venezolano se acabaron las exposiciones de artistas internacionales en los museos.

• En el apocalipsis venezolano se llevan y se traen autobuses llenos de gente.

• En el apocalipsis venezolano le cae una pelota del cielo al center field de República Dominicana.

• En el apocalipsis venezolano se seca la felicidad real y llueve la felicidad química.

• En el apocalipsis venezolano Menudo vuelve a despedirse y las mujeres vuelven a zumbarles las pantaletas.

• En el apocalipsis venezolano el Teresa Carreño dejó de ser un teatro en el que se presentan luminarias del espectáculo internacional.

• En el apocalipsis venezolano los camiones de bomberos salen a celebrar que Venezuela ganó la Serie del Caribe.

• En el apocalipsis venezolano está prohibido hablar del apocalipsis venezolano.

miércoles, febrero 08, 2006

LA EXTRAÑA NARRATIVA DE DAVID LYNCH


No todos los cuentos son lineales y menos si son contados por un maestro como David Lynch. Para este gran artista una historia puede contarse dislocando sus partes y encontrando los hilos que pulsan nuestro subconsciente y desatan el terror y la inquietud.

Ver las obras de David Lynch te demuestra no sólo que hay miles de maneras de contar un cuento, sino que la vida es rara.

Aquí tienen ante Uds. una pequeña obra del autor de El hombre elefante, de Eraserhead y de Lost highway: un comercial de Play Station 2 para televisión. Disfrútenlo como sólo se disfruta lo mejor del surrealismo.

martes, febrero 07, 2006

EL ARTE DE IMITAR A LOS NEGROS

Como es sabido por grandes y chicos, toda la música contemporánea le debe su fuerza y su estructura a los músicos negros. El blues y el jazz generaron monstruos de la talla de Robert Johnson o de Charlie Parker, y éstos a su vez influyeron de manera determinante sobre los músicos blancos desde Eric Clapton hasta Igor Stravinsky, desde Stevie Winwood hasta George Gershwyn. Toda la música que sacude al mundo es en gran medida producto del arte de imitar a los negros. Ahí están para corroborarlo Al Jolson (un blanco pintarrajeado de moreno) imitando a los shoutters de Kansas City. Ahí están también Elvis imitando a Chuck Berry, Chet Baker imitando a Miles Davis, John Mayall imitando a Sonny Boy Williamson, Rickie Lee Johns imitando a Billy Holyday... Es como si todos los blancos hubieran aprendido sus estilos viendo a los músicos de color, a esos herederos de los esclavos arrancados de su África natal, vengándose del mundo con su música.

domingo, febrero 05, 2006

DEAR FRIENDS

HMS Raisonable

Escribir es difícil, pero no es una tarea imposible. Al final lo que hay que tener es paciencia, concentración y un sentido de autocrítica muy fuerte. También, por supuesto, hay que tener cosas que decir... Si uno no tiene cosas que contar u opiniones que dar, no hay nada que hacer. Un escritor (sea ensayista, narrador, dramaturgo o poeta) debe tener la entereza suficiente para decir «yo opino», «yo pienso», «yo digo». Si uno no tiene los riñones para sostener un argumento, entonces es mejor dedicarse a otro oficio. Eso parece una tontería, pero no lo es. De hecho, en esta profesión, nada es tonto ni gratuito.

Para tener cosas que decir hay que vivir mucho, hay que leer como loco, hay que entrenarse en el arte de ver, de observar, de ser curioso y de no tolerar porque sí las cosas como son sin preguntar por qué.

Ahora, para decir las cosas que queremos decir porque las tenemos por dentro y nos bullen y nos duelen, hay que conocer las reglas del juego. Y este juego se juega en el terreno del idioma; se juega en una lengua que tiene una gramática que debemos conocer (un poco más que por encima) para poder lograr algo muy sencillo: que nos entiendan. No saber usar el idioma es permanecer aislados; es quedarnos solos con nuestros cuentos y nuestras reflexiones. ¿Y para qué sirven «las historias que nos ocurren» o «las que se nos ocurren», si no podemos comunicarlas? Para nada.

Si de verdad quieres escribir, deberías comenzar a hacerlo con oraciones muy sencillas, sin demasiadas complicaciones ni rebuscamientos.

Una oración sencilla es aquélla que tiene sujeto y predicado... Es obvio que en el predicado van el verbo, el complemento directo, los complementos circunstanciales y ya... Una oración sencilla no necesita de mayores afeites para expresar una idea completa; no necesita abrir incisos explicativos, ni yuxtaponerse con otras oraciones a través de las conjunciones. La idea es escribir una oración sencilla completa y poner un punto y seguido. Comenzar otra oración sencilla, terminarla y poner un punto hasta que llegas al final. Trata de hacerlo. Trata también en ese primer ejercicio de no usar comas a menos que enumeres sustantivos. Recuerda que el hecho de que te expreses de manera sencilla no significa que tus pensamientos sean tontos. Al contrario, mientras más compleja es una idea, más sencilla debe ser su expresión... En fin... Aprender a escribir se logra escribiendo, no hay otra.

jueves, febrero 02, 2006

LAS PIEDRAS

Mike iba en su camioneta, luego de una portentosa farra, a dejar a Fafrifio en su casa. De pronto, cuando pasaban frente a la gran Plaza Hammersmith, vieron algo que les llamó poderosamente la atención: era un borracho que a las dos de la mañana buscaba las piedras más grandes de la plaza para ponerlas unas encima de las otras.

Mike se detuvo y le preguntó al hombre:
—¿Qué pasó, doctor?
—Ajá. ¡Piedra sobre piedra!— Contestó el borracho sin prestarle la menor atención a Mike.

Este pequeño relato es para que Uds. vean la poesía que traen consigo las alucinaciones a las dos de la mañana luego de una farra monumental.

«Piedra sobre piedra» es una frase monumental.

miércoles, febrero 01, 2006

UN OBJETO SUBVERSIVO

ESTE ES UNO DE LOS GRANDES INVENTOS DE LA HUMANIDAD: UN CUADERNO. DEPENDIENDO DE CÓMO LO USES, PUEDES CONVERTIRLO EN UN OBJETO PELIGROSO