domingo, junio 28, 2009

SOPA DE LETRAS VOLUMEN CUATRO Q

Comunicado del partido Queremos Querer:

«En la estipulación, consideración y facilitación de la redacción de la reglamentación ante la activación de la institución en la disolución de la iluminación sobre la argumentación que produce estupefacción, se recomienda la reasignación de la afirmación en la tramitación de la facturación para, de tal manera, lograr la adecuación y la circunscripción con precisión de la habilitación y hacer de nuestra gestión una cuestión de circunspección. Gracias».

R

El otro día le dije a M que no se le ocurriera molestar a sus jefes durante la final de la Champions porque no la iban a atender.

Como Uds. saben, las esposas suelen partir del principio de que uno está equivocado, así que la mía hizo caso omiso a mi recomendación y se fue a las tres de la tarde de aquel miércoles a ver a su jefe para pedirle que revisara un memo que debía enviarle a no sé quién en Colombia. Al llegar a la puerta de la oficina del big boss, la secretaria le dijo que el hombre se encontraba en la sala de reuniones con los jefes del almacén y de servicios generales, así como con el director de mercadeo.
—¿Y esa reunión? ¿Qué habrá pasado? —Preguntó mi esposa.
—No sé. Pero tienen un buen rato encerrados…
—¿Tú crees que yo pueda entrar para darle este memo al jefe?
—Yo creo que no porque me dijeron que esa reunión era importante…
—Un momentico nada más. Esto también es importante.
—…Es que me pidieron que no les pasara llamadas y que no los interrumpiera.
—Es un instante.
—…Chama, lo que pasa es que están viendo el fútbol…

Dicho y hecho. M me contó que cuando entró a la sala y se encontró con los cuatro caballeros mirando felices la enorme imagen que, del partido, ampliaba el video beam, le vino a la memoria lo que yo le había dicho.

Por supuesto, el jefe estuvo más pendiente de Eto’o y de Messi que del bendito memorando.

¿Quién le mandó a no hacerme caso?

S

En las jugueterías de Nueva York venden unos pipotes de dos litros que contienen jabón.

Sin embargo, ese jabón no es para lavar la ropa; es para hacer bombitas.

¿Cuántas de esas bombas efímeras y felices pueden salir de dos litros de jabón?

Ni siquiera Bart Simpson puede resistirse a la belleza y a la fragilidad de esas burbujas que flotan en el aire.

Es increíble cuánta felicidad puede ofrecer algo tan simple como un pipote de jabón.

Eso sí: los padres que adquieren semejantes bidones y los abren ante sus hijos, deben armarse de paciencia. Quien ve una bombita, siempre quiere verlas todas… Y debe haber millones de ellas en un pipote de dos litros.

T

En Soho, entre las esquinas de Spring y Mercer, queda la casa-taller de Donald Judd, el escultor minimalista.

Nadie vive en ese edificio desde hace años. El artista dispuso en su testamento que dejasen el edificio tal y como estaba, que no lo tumbaran ni lo vendieran.

En la planta baja hay un espacio vacío que contiene un escritorio de madera y una escultura que consiste en cuatro ladrillos rojos montados de canto uno sobre el otro. En los distintos ambientes hay esculturas, lámparas, sofás, cortinas y objetos que son auténticas reliquias.

La casa-taller de Donald Judd es el único edificio de Soho que es propiedad de una sola familia. Más de un experto en bienes raíces le mentará la madre a Judd, imaginando cuántos beneficios se podrían obtener de tan extraordinario inmueble.

Enrique Enriquez pasa todos los días frente a esa casa-taller y se ríe porque ve en el testamento (y en los cuatro ladrillos sobre el escritorio) la concreción del deseo de un hombre de fastidiar a los demás aún después de muerto.

U

¿Y Uds. qué prefieren: cebiche o kibbe crudo?

viernes, junio 26, 2009

LA MUERTE DE MICHAEL JACKSONLa muerte de Michael Jackson ocurrió hace años. Sólo que ayer cerró por fin los ojos y dejó de moverse.

domingo, junio 21, 2009

SOPA DE LETRAS VOLUMEN 3 M

Ves televisión y te indignas. Los noticieros deportivos nacionales tienen una manera muy peculiar de ofrecernos los resultados de los juegos de las Grandes Ligas. En lugar de decirte cómo quedaron los distintos partidos, te hablan y te vuelven a hablar sobre los encuentros en los que participaron jugadores venezolanos. ¿Qué es eso: unas Grandes Ligas paralelas? Quizás sean unas ganas tremendas de sentirnos partícipes de la gloria de un compatriota, aunque no hayamos movido un músculo para ayudar a que ese jugador alcanzase el éxito.

Hay algo raro en que nos felicitemos tanto por los logros de nuestros peloteros en las Grandes Ligas. Es como si quisiéramos reconocernos en su éxito, como si sólo por ser venezolanos, sus triunfos fueran nuestros… Aún más raro es sentirnos partícipes de la gloria de Gustavo Dudamel, cuando en verdad nos fastidia la música clásica y apagamos la radio en cuanto empieza a sonar la Quinta de Mahler.

Ese amor por Dudamel es extraño. Nadie me dirá que este país abandonó el gusto por Wisin y Yandel para abrazar, de la noche a la mañana, a Jan Sibelius porque sí, porque el éxito de Dudamel «también es mío».

A otro dog con ese hueso.

N

Quisiera trabajar como cuidador de los perros salvajes africanos que viven en el zoológico del Bronx.

A esos perros sólo los visitan cuando se comportan como lo que son: criaturas salvajes.

Quisiera trabajar cuidando a estos animales porque me siento como ellos. Sólo cuando me comporto como un salvaje, llamo la atención.
Qué extraños somos los seres humanos.

Ñ

Los escritores y las editoriales parecen gastar todos sus esfuerzos en organizar «bautizos de libros». Para ello han desarrollado toda una serie de modalidades que van desde echarle el popular espumante al opúsculo hasta «bañarlo» con pétalos de flores o sopas de letras.

(¡Por Dios! Y pensar que yo también he bautizado libros…).

¿Por qué mejor no gastamos ese tiempo, ese esfuerzo, esos ramos de rosas y esos sobres de sopas Maggi, en promover nuestros libros y hacer que se vendan como se venden otros productos?

Aquí, en nuestro país, nos ha dado por ser enólogos y ahora resulta que sabemos de vinos y tomamos vinos a diestra y siniestra… ¿Por qué las campañas para convertirnos en lectores han sido menos efectivas que las campañas para transformarnos en expertos vinícolas?

Quién sabe.

O

En estos días no he tenido tiempo para soñar. Debe ser que estoy muy cansado o estoy preocupado por algo que no sé qué es.

Y que conste: no soy insomne. Sólo soy tartamudo del sueño.

Cuando uno es tartamudo del sueño, y sufre un ataque agudo de gaguera, la relación entre los sueños y la creación se hace difícil.

Por eso hay que hacer todo lo posible para dormir como un angelito.

Si sufres de gaguera somnífera, te aconsejo que no tomes pepas. Mejor trata de resolver los problemas que te aquejan e invita a dormir contigo a una jeva que te deje bizco de felicidad. Eso siempre ayuda.

P

Estábamos en Central Park, frente a unos jazzistas.

La mujer de la batería cantaba Autumn leaves mientras movía las baquetas. Todo era un encanto hasta que, de pronto, una gorda que pasaba por detrás del conjunto, se tropezó con la raíz de un árbol y PAPUM...

El intérprete del saxo siguió con su solo, pero el trompetista corrió a socorrer a la gorda que sangraba por la nariz. Primero la ayudó a levantarse y luego fue hacia el perrocalentero más cercano a pedirle unas servilletas.

Cuando la gorda pudo valerse por sí misma (y la sangre no le subrayaba las facciones), el trompetista regresó junto a sus compañeros a hacer su solo.

Ese momento fue toda una improvisación sanguínea que obtuvo los más sonoros aplausos.

lunes, junio 15, 2009

SOPA DE LETRAS VOLUMEN DOS H
Hubo una diáspora. La gente abandonó los blogs y se fue a Facebook.

Facebook es la versión digital de la tierra prometida… Claro, la tierra prometida de los faramalleros, de los que quieren encontrar «amigos», de los que quieren intercambiar tonterías y de los que quieren exhibir las fotos que se tomaron en su último viaje.

Por cierto: ¿por qué las fotos de la gente son todas iguales? Cambian los personajes, pero las fotos son las mismas…

¡Qué fastidio!


I
Michel Petrucciani fue uno de los más grandes pianistas que en el mundo han sido; medía sólo un metro, pero era un gigante. Henri de Tolouse-Lautrec también era enano, pero sus pinturas conmueven hasta al más bistec.

Hay cuerpos pequeños en los que la genialidad se comprime o se concentra, y a la menor posibilidad, sale al exterior con una fuerza inconmensurable que nos deja pasmados y sin habla.

No hay más que agregar.


J
Desde hace años no veo «películas culturales», ni voy a festivales de cine francés, checo, iraní, ruso o alemán.

Yo sólo quiero ver películas de plomo con bastantes explosiones y chistes baratos.

Tengo siglos que no veo nada de Fellini, Pasolini, Rosellini, De Sica y compañía.

Gracias a Dios.


K
Me gusta la pintura expresionista. Mis favoritos son Oskar Kokoschka, Emil Nolde, Ernst Ludwig Kirchner, Egon Schiele, Edvard Munch, Franz Marc, Georg Grosz, Max Beckmann y unos cuantos más.

En Nueva York hay un lugar donde puedes ver obras de todos estos señores. Se llama la Neue Gallery.

Si vas, no lleves niños porque no los van a dejar entrar. Según los dueños de esa colección, en muchos de sus cuadros hay «desnudos ofensivos».

Ofensivo me pareció que puedes ver las pinturas de jueves a lunes. Los martes y los miércoles la galería permanece cerrada, aunque puedes ir a tomarte un café o visitar la librería.

Fui a ese sitio, sobándome las manos y pensando que vería en persona a mis amados Kokoschkas, pero qué va. Recibí una decepción. Un portero muy amable me dijo que ese día el museo estaba cerrado.

Al principio me dio rabia, pero luego me di cuenta de que ésa era una razón para volver a esa ciudad llena de tesoros.


L
Y hablando de tesoros expresionistas, Egon Schiele se puso de moda gracias a los libros de la editorial Taschen.

Cómo sería el furor que sus acuarelas, sus dibujos y sus pinturas produjeron entre quienes no conocíamos su obra, que hasta Mario Vargas Llosa lo incluyó casi como personaje en Los cuadernos de don Rigoberto.

Los cuadernos de don Rigoberto es la continuación de Elogio de la madrastra, una extraordinaria (de verdad extraordinaria) novela erótica. En este caso, como suele suceder, la segunda parte no es tan buena como la primera, pero (siempre hay un «pero» que salva a la patria) en la novela se habla de Egon Schiele, de sus pinturas pornográficas, de su extraordinario talento… También se habla de otras cosas fascinantes, como las prohibiciones a la belleza, la carta al lector de Playboy o la andanada contra el deporte y los deportistas…

La verdad es que estoy dispuesto a reconsiderar lo que acabo de escribir. Cualquier libro donde se hable bien de Egon Schiele y se hable mal del deporte, tiene que ser una maravilla.

Léanlo si no lo han leído.


LL
El más reciente temblor sacó de sus camas a un gentío.

Como no pasó nada más que el susto, hoy en día los jodedores eternos se dan el lujo de contar que vieron a sus vecinas en ropa de dormir.

En unos casos elogian la bondad de la transparencia de las pijamas, en otros (como era de esperarse) denigran de ella.

En todo caso, queridas damas, sepan que tiemble o no tiemble, haya o no una emergencia, los hombres siempre nos fijamos en ustedes (y más si se les ven las pantaletas).

Así que tomen las medidas que consideren pertinentes.

La ilustración es de Ana Carolina Palmero.

jueves, junio 11, 2009

UN ÁNGEL LITERARIO Una mina se topa con Borges en un ascensor y le dice:
—Señor, disculpe, límpiese la comisura porque se está babeando.
—Ah, perdone, es que soy ciego.
—No importa. Ciego o no ciego no hay que babearse la corbata.

domingo, junio 07, 2009

EL FALAFEL Y LAS TETAS Según el DRAE, «teta» es: «cada uno de los órganos glandulosos y salientes que los mamíferos tienen en número par y sirven en las hembras para la secreción de la leche». Así que «teta» no es palabra altisonante; es fuente perenne de alimento físico, de inquietud espiritual, de solaz, de deseo y de hormigas en la barriga.

Las tetas son ojos que hacen que te pierdas, hipnotizado, en su perfección. Cuando ves unas tetas (unas tetas de verdad, de esas que se imponen como fieras silenciosas), son ellas quienes te escrutan para ver si eres digno de ellas.

Antes de continuar hablando sobre tetas, sepan que las pecas en el pecho de una mujer son como un cielo lleno de estrellas, y tú, como un buen marinero, debes saber orientarte en ese cielo para llegar a tu destino, que son las tetas, por supuesto…

Pero volvamos a la circunspección.

Este país es inaudito. Te sientas, te comes un sándwich de faláfel y de repente aparecen unas tetas. Estás en el taller discutiendo con el mecánico sobre latonería y pintura y de pronto aparecen otras tetas. Miras a tu derecha, a tu izquierda, arriba, abajo, y siempre verás tetas. Uno trata de alejarse de ellas y no puede porque ellas siempre están ahí.

Sin embargo, no todo lo que brilla es teta. Es cierto que uno agradece este bombardeo de escotes, pero hay tetas de tetas, que lo digan las flacas que van adonde su cirujano plástico de confianza y se mandan a poner los tetones del siglo, como si la proporción entre sus pequeños huesecillos y su busto no importara a la hora de medir la elegancia femenina. Ojo (o teta, no me confundan): nunca faltará un pervertido que denueste del equilibrio físico para satisfacer sus gustos desbordados. Hay faunos a los que no les importa la mujer que viene pegada a las tetas que tanto admira.

¿Y qué decir de esas mujeres que se ponen unas tetas rocallosas que más que tetas parecen balcones? Esas tetas así (que son como de concreto armado) no se mueven, no tiemblan, no ríen, no se angustian, no lloran, no crepitan, no nada… Mucha gente se muere por ellas, las admiran, las idolatran, las bucean felices… Quizás sea porque no parecen humanas.

A la gente le encanta ir en contra de la naturaleza del cuerpo. Por eso se sienten incómodos con algunas tetas naturales. Muchas mujeres jóvenes ahorran para ponerse (o quitarse) tetas. Muchas mujeres maduras quieren arreglarse las tetas… Es como si en las tetas se concentrara un pedazo muy grande de la autoestima femenina… Y que conste: esa concentración es tan seria, que hoy en día (en pleno desastre económico mundial) los bancos de muchos países ofrecen planes de crédito para operarse las tetas.

Los sátiros del mundo vivimos felices. Entre mordisco y mordisco de faláfel vemos tetas por doquier, tetas que son prótesis físicas, pero también prótesis para una sensibilidad, que se siente más segura de sí misma con una talla más grande de sostén.

Lo que no saben (o no quieren saber) las mujeres que desean ponerse tetas, es que las tetas naturales tienen su encanto. No olviden que hay tetas de tetas y que a veces son preferibles unas chancleticas llevadas con gracia que unos tetones de ésos que acaban destruyendo columnas vertebrales… Claro, también hay tetas inescrupulosas que le llegan a las rodillas a su dueña, pero no estamos hablando de monstruos…

Y hablando de helicópteros, el otro día fuimos a una fiesta con nuestro pequeño hijo. En el momento de tumbar la piñata, mi esposa se me acercó muerta de la risa para decirme que pilló al papá del cumpleañero viéndole las tetas a la mamá de otro niñito. Yo le dije:
—Gran cosota. Yo llevo tres horas viéndoselas también.

Tetas, tetas… ¡Oh delirio! ¡Oh fascinación!